lunes, 3 de octubre de 2011

Pasan las horas vehementes.


Es en la noche, siempre dentro de la espesa atmósfera nocturna, cuando mi diminuta alma se endemoniza y se vuelve poeta. Y aquí en mi habitación se pasan las horas con toda parsimonia, las más lentas del mundo... ¡Y yo vehemente! Con la inspiración saliendo a borbotones de mi mano.

Es en la noche, noches como estas, cuando me nacen 4 personalidades más, o 5, o 6, o probablemente más. Soy la novia celosa, la hija renuente a su familia, la estudiante procupada, la fiestera sin remedio, la amiga incondicional y la escritora que lo plasma todo.

En las noches, muero de la locura hasta revivir al día siguiente por la mañana.

2 comentarios:

  1. Son las mejores horas; Residente Calle13 dice que escribe mucho mejor a las 5am, antes del amanecer; hay quien dice que el momento de mejor conexión entre la parte creativa y la consciente se produce en el preámbulo al sueño, el cerebro cede, nos volvemos intuitivos, nos inspiramos... Buena manera de decirlo, suena a "escribo bajo la influencia de lo que quiero escribir"!

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  2. Claro es exactamente eso, "el preámbulo al sueño", ese punto intermedio donde te controla más el subconsciente y, por lo tanto, al escribir lo que surgen son los sentimientos puros, son escritos más auténticos y más intensos que los que se dan en pleno día.

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