Días que queman la piel joven, noches que caen como mantos de alivios con aire y rocío frescos. Mucha gente suele sentirse atemorizada con el porvenir cuando es incierto, incluyéndome, que trato de avanzar a la luz del Sol, pero al dormir retrocedo insomne y resulta que nunca sé a ciencia cierta donde estoy. Pero para mí, al igual que todos los demás,llegará el día en el que abra los ojos y la misma luz que me dejó insolada, me guíe y al final me de cuenta, que tampoco estoy tan pérdida.
miércoles, 19 de octubre de 2011
Rutas.
La vida es una encrucijada tras de otra, lamentablemente es así. Son tropezones, torceduras de pies, a veces pisando flores y otras, espinas. Lo más interesante de ella, de la vida, es que no existen rutas previamente marcadas, tal y como dice la frase "Caminante no hay camino, se hace camino al andar", pero... ¿Andar hacia dónde? ¿Por qué esta dirección y no otra?
Lo que más temo es encontrarme con un precipicio o con una gigantesca pared, y en ese momento darme cuenta que mis huellas se han borrado y no puedo regresar al punto de partida. A veces, esos precipicios son justos y necesarios, a pesar de que en ocasiones dejan heridas de muerte ¡O la muerte misma!... pero quizás, también den fortaleza.
Días que queman la piel joven, noches que caen como mantos de alivios con aire y rocío frescos. Mucha gente suele sentirse atemorizada con el porvenir cuando es incierto, incluyéndome, que trato de avanzar a la luz del Sol, pero al dormir retrocedo insomne y resulta que nunca sé a ciencia cierta donde estoy. Pero para mí, al igual que todos los demás,llegará el día en el que abra los ojos y la misma luz que me dejó insolada, me guíe y al final me de cuenta, que tampoco estoy tan pérdida.
Días que queman la piel joven, noches que caen como mantos de alivios con aire y rocío frescos. Mucha gente suele sentirse atemorizada con el porvenir cuando es incierto, incluyéndome, que trato de avanzar a la luz del Sol, pero al dormir retrocedo insomne y resulta que nunca sé a ciencia cierta donde estoy. Pero para mí, al igual que todos los demás,llegará el día en el que abra los ojos y la misma luz que me dejó insolada, me guíe y al final me de cuenta, que tampoco estoy tan pérdida.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario