Días que queman la piel joven, noches que caen como mantos de alivios con aire y rocío frescos. Mucha gente suele sentirse atemorizada con el porvenir cuando es incierto, incluyéndome, que trato de avanzar a la luz del Sol, pero al dormir retrocedo insomne y resulta que nunca sé a ciencia cierta donde estoy. Pero para mí, al igual que todos los demás,llegará el día en el que abra los ojos y la misma luz que me dejó insolada, me guíe y al final me de cuenta, que tampoco estoy tan pérdida.
miércoles, 19 de octubre de 2011
Rutas.
La vida es una encrucijada tras de otra, lamentablemente es así. Son tropezones, torceduras de pies, a veces pisando flores y otras, espinas. Lo más interesante de ella, de la vida, es que no existen rutas previamente marcadas, tal y como dice la frase "Caminante no hay camino, se hace camino al andar", pero... ¿Andar hacia dónde? ¿Por qué esta dirección y no otra?
Lo que más temo es encontrarme con un precipicio o con una gigantesca pared, y en ese momento darme cuenta que mis huellas se han borrado y no puedo regresar al punto de partida. A veces, esos precipicios son justos y necesarios, a pesar de que en ocasiones dejan heridas de muerte ¡O la muerte misma!... pero quizás, también den fortaleza.
Días que queman la piel joven, noches que caen como mantos de alivios con aire y rocío frescos. Mucha gente suele sentirse atemorizada con el porvenir cuando es incierto, incluyéndome, que trato de avanzar a la luz del Sol, pero al dormir retrocedo insomne y resulta que nunca sé a ciencia cierta donde estoy. Pero para mí, al igual que todos los demás,llegará el día en el que abra los ojos y la misma luz que me dejó insolada, me guíe y al final me de cuenta, que tampoco estoy tan pérdida.
Días que queman la piel joven, noches que caen como mantos de alivios con aire y rocío frescos. Mucha gente suele sentirse atemorizada con el porvenir cuando es incierto, incluyéndome, que trato de avanzar a la luz del Sol, pero al dormir retrocedo insomne y resulta que nunca sé a ciencia cierta donde estoy. Pero para mí, al igual que todos los demás,llegará el día en el que abra los ojos y la misma luz que me dejó insolada, me guíe y al final me de cuenta, que tampoco estoy tan pérdida.
martes, 11 de octubre de 2011
Como Margarita Gautier.
"¿Recuerdas que querías ser una Margarita
Gautier? Fijo en mi mente tu extraño rostro está,
cuando cenamos juntos, en la primera cita,
en una noche alegre que nunca volverá.Tus labios escarlatas de púrpura maldita
sorbían el champaña del fino baccarat;
tus dedos deshojaban la blanca margarita,
«Sí... no... sí... no...» ¡y sabías que te adoraba ya!Después, ¡oh flor de Histeria! llorabas y reías;
tus besos y tus lágrimas tuve en mi boca yo;
tus risas, tus fragancias, tus quejas, eran mías.Y en una tarde triste de los más dulces días, la Muerte, la celosa, por ver si me querías,
¡como a una margarita de amor, te deshojó!" - Rubén Darío.
No hay poemas, como los poemas de Rubén Darío. Y este es sólo uno de los muchos que me encantan, siendo también de los primeros que leí, muestra clara de la sensibilidad y la cultura compartiendo espacio en el papel. Y haciendo referencia en el primer verso con la popular historia de Margarita Gautier o también conocida en latinoamérica como La Dama de las Camelias, sus palabras representan un paralelismo con la misma; describiendo a su "Margarita" como una dama elegante dejándose llevar por el amor pasional y sincero, pero abruptamente interrumpido por la trágica muerte.Si de algo se puede tener certeza tras leer estos versos, es que quizás muchos hombres tengan o esperen a su "Margarita" y, que quizás muchas mujeres, deseen tener ese poder embelesante de enamorar con tan sólo con el porte correcto ,y con el poder de una mirada o de unos labios llamativos, únicamente para después olvidarse de toda buena postura y dejarse llevar por las más intensas emociones.
domingo, 9 de octubre de 2011
Instinto.
son alegres brisas, el aliento en la piel,
es la Luna creciente, el Sol que nos alumbra,
pero si acaso me absorbes el alma,
hasta dejarme sin aliento,
con los besos de un beso extinto
y los roces punzantes como hiel.
Con cada partida me escuecen los pies
pisando tus pisadas,
que cicatrizo con sal de lágrimas,
y siempre llego a la misma pendiente,
en donde saltas para guindarte
de la luna rezagada.
de la luna rezagada.
Y de saltar al precipicio, me gana más el miedo,
el mismo miedo que no me deja soñarte.
Entonces me quedo allí con huesos congelados,
esperando el deshielo de tu tacto
y volvemos al lo mismo,
sin defraudar al instinto.
miércoles, 5 de octubre de 2011
Piano.
No puede ser, no puede ser que algún día se me olvide tu voz, así como sé que nunca se me olvidará la voz hermosa de los pianos.
No me atrevo ni a pensar como sería la vida si en algún momento dejásemos de compartir las miradas y el aliento, la piel y los sentidos. Por eso quiero memorizar cada parte de tu ser con el tacto y el oído, así como lo hice en su momento con el Do, Re, Mi, Fa Sol, La, Si... Y si algún día no te veo más, te tendré en las melodías de la música de Chopin, bailando conmigo al son del vals o simplemente amándonos en una sonata nocturna, en mi cabeza.
No me atrevo ni a pensar como sería la vida si en algún momento dejásemos de compartir las miradas y el aliento, la piel y los sentidos. Por eso quiero memorizar cada parte de tu ser con el tacto y el oído, así como lo hice en su momento con el Do, Re, Mi, Fa Sol, La, Si... Y si algún día no te veo más, te tendré en las melodías de la música de Chopin, bailando conmigo al son del vals o simplemente amándonos en una sonata nocturna, en mi cabeza.
martes, 4 de octubre de 2011
Aprés moi, le deluge.
"Febrero. Saca tu pluma, derrama tus lágrimas.
Escribe sobre ello, que tu corazón solloce, canta,
mientras la nieve torrencial ruge,
fundida en la oscuridad de la primavera"- Boris Pasternak
Este párrafo del poeta ruso Boris Pasternak lo descubrí hace un tiempo en la canción Aprés moi de Regina Spektor, sólo cabe decir que tanto el poema como la canción en sí son preciosos. Regina como siempre se destaca con una voz única, imposible de imitar, dándole un tono melancólico que hace que se distinga de otras piezas más alegres como On the radio.
Y es que ella tiene la capacidad de crear letras que invitan a ser leídas y analizadas una y otra y otra vez, cómo si cada vez que leyera las palabras estas adquirieran un significado diferente ¿Cómo lo hace? No sé, y exactamente por eso es que la tengo en un puesto bien alto entre mis artistas favoritos.
Máquina de escribir.
No hay nada más relajante que el sonido de las teclas al momento de escribir, bien sea un cuento, un poema o un simple mensaje para esa persona especial. Más relajante aún es hacerlo al estilo británico, tomando el té de frambuesa al final de la tarde, como para deshacerse de todas las preocupaciones que me martillean la cabeza durante el día; quizás suene a un cliché absurdo de película, pero para mí es el remedio perfecto.
lunes, 3 de octubre de 2011
Pasan las horas vehementes.
Es en la noche, siempre dentro de la espesa atmósfera nocturna, cuando mi diminuta alma se endemoniza y se vuelve poeta. Y aquí en mi habitación se pasan las horas con toda parsimonia, las más lentas del mundo... ¡Y yo vehemente! Con la inspiración saliendo a borbotones de mi mano.
Es en la noche, noches como estas, cuando me nacen 4 personalidades más, o 5, o 6, o probablemente más. Soy la novia celosa, la hija renuente a su familia, la estudiante procupada, la fiestera sin remedio, la amiga incondicional y la escritora que lo plasma todo.
En las noches, muero de la locura hasta revivir al día siguiente por la mañana.
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